lunes 1 de junio de 2009

UN VIOLADOR EN CASA

Como es bien sabido, el Tribunal Supremo denegó el derecho de objeción -no sin claras contradicciones- ante las asignaturas de EpC. Pero advirtió sin paliativos que las asignaturas no deben ser, en ningún caso, vehículo para establecer como ciertas cuestiones morales controvertidas: “no autorizan a la Administración educativa, ni a los centros docentes, ni los concretos profesores a imponer o inculcar, ni siquiera de manera indirecta, puntos de vista determinados sobre cuestiones morales que en la sociedad española son controvertidas”
En definitiva, el Tribunal Supremo, queriendo contentar a ambas partes litigantes, niega el derecho a la objeción de conciencia -que tiene carácter preventivo- pero establece la posibilidad de denuncia, por parte de los padres, de aquellos contenidos, actividades o actuaciones que vulneren la neutralidad ideológica del Estado y tomen partido sobre cuestiones morales controvertidas.
Total, que, indirecta pero claramente, el Supremo viene a reconocer las posibilidades adoctrinadoras de la EpC pero, en vez de cortarlas de raiz, facultan a los padres para denunciar los posibles abusos. Permiten y respaldan una ley injusta, capaz de vulnerar los derechos de padres e hijos y les remiten a la denuncia en caso de que el profesor, el manual o el centro se propasen.
El Estado introduce así un violador en tu familia pero te faculta para denunciarle si se propasa. Es un triste consuelo. Pero es la consecuencia del recorte de libertades que venimos sufriendo. En otros regímenes ni siquiera podrías protestar: casi debiéramos estar agradecidos. Porque cuando nuestros hijos de diez años lleguen a casa con el trauma de que en el el colegio les han llevado a ver una obra de teatro plagada de desnudos y situaciones homosexuales, podremos denunciarlo con mayor o menor fortuna.
El problema no son tanto las sentencias del Tribunal Supremo -que ya se han recurrido ante el Constitucional, como es lógico- como el ataque de legalidad que han sufrido algunos padres y defensores institucionales de la rebeldía ante la injusta Educación para la Ciudadanía y todavía no acierto a explicarme.
Iniciado el movimiento objetor, todos los que nos oponíamos a la implantación de estas asignaturas éramos conscientes de que estábamos oponiéndonos al cumplimiento de una ley legalmente promulgada por el parlamento. Cuestión distinta es que la consideráramos injusta y una vulneración de la actuación que nos dictaba la conciencia. En este sentido, siempre hemos considerado que ejercitar la objeción de conciencia ante motivos fundados era una prerrogativa contemplada por un ordenamiento jurídico democrático. Pero han bastado las sentencias iniciales del Supremo para que algunos, hasta el momento objetores, hayan sufrido un ataque de legalidad que les ha movido a acatar de cabo a rabo las sentencias que niegan el derecho a la objeción precipitándose por abandonar todo posicionamiento objetor para centrarse en las denuncias de los abusos adoctrinadores que pudieran producirse en los centros escolares.
Todos a clase y ya denunciaremos -a posteriori, evidentemente- los abusos cometidos. Aceptamos al violador en clase pero, eso si, tenmos pronto el impreso de denuncia.
Para algunos -por fortuna, una minoría- ya no se trata de atajar la injusticia en su raiz. Se trata de minimizar sus efectos. Mientras ideamos estrategias para escurrir el bulto y que nos afecten lo menos posible, aún a costa de cambalaches legales y adaptaciones condescendientes, dejamos explícito el camino para una retahila de leyes invasoras de la libertad y los derechos individuales y sociales que, ante la aquiescencia de quienes trabajan con la vista puesta en “el mal menor” amenazan con sofocar una sociedad de la que se está adueñando con rapidez el Estado.
Ojalá vuelva la cordura. La sensibilidad ante la injusticia y los arrestos para enfrentarse con un poder de pretensiones ilimitadas. Es incómodo ser un discrepante en una sociedad de lo políticamente correcto, pero son cada vez menos las oportunidades para poner freno a esta invasión del Estado que, so capa de pragmatismo, estamos poniéndole en bandeja.

En Asturias nos han dividido, aunque el germen ya estaba ahí, había por parte de algunos un cálculo de posibilidades previo a la sentencia, jugando con los tiempos y los suspensos, de modo que era de esperar. Pero esto no es cuestión de números. Una rosa es una rosa, y lo que está haciendo el PSOE-Estado es pretender arrancarnos a nuestros hijos de las manos para corromperlos. Y ante eso, hay que estar dispuesto a llegar a donde haga falta, seamos muchos o estemos solos.

viernes 17 de abril de 2009

Un juez rechaza la sentencia del Supremo sobre la objeción basándose en la doctrina del Constitucional

Un Magistrado-Juez de lo Contencioso-Administrativo de Zaragoza ha fallado el pasado 13 de abril a favor de la objeción de conciencia a la asignatura de Educación para la Ciudadanía. (Libertad Digital, 16/04/2009).

¿Quién dijo que la objeción no tenía sentido y más después de las sentencias del Tribunal Supremo? ¿Cómo un juez puede contradecir al Tribunal Supremo? Pues, simplemente, haciendo uso de la doctrina de dos tribunales de mayor rango: El Tribunal Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos: “Basándose en los votos particulares que algunos magistrados discrepantes de la mayoría plasmaron en la sentencia del Tribunal Supremo que denegaba tal posibilidad a unos padres de Andalucía y Asturias, el Magistrado va desgranando las razones que le llevan a atender la objeción de los recurrentes frente a la reciente del Tribunal Supremo.“
Que las sentencias del Tribunal Supremo denegando el derecho de objeción de conciencia ante la EpC eran un apaño para contentar a todos y no han contentado a nadie ya lo dijimos en su día. Y no fueron pocos los votos particulares de magistrados que, discrepando de la sentencia, apuntaron caminos a seguir para reivindicar la objeción de conciencia. El juez aragónés los ha seguido y ha fallado reconociendo el derecho de objeción. Ahora se desatará un ataque personal contra él. Pero ya ha demostrado que, además de valentía, le sobran recursos para procurar hacer justicia en un país que cada vez tiene menos motivos para confiar en ella.

sábado 28 de marzo de 2009

TRAS LA SENTENCIA: CARTAS Y AMENAZAS

CUESTIÓN DE CONCIENCIA
CUESTIÓN DE LIBERTAD
Guía práctica, tras las sentencias del Tribunal Supremo, para los padres
que rechazan esta Educación para la Ciudadanía

El directorio actualizado de las plataformas de padres que prestan asesoramiento y asistencia puede encontrarse
en www.objetores.org. Para contactar con la red de abogados y procuradores que coordina Profesionales por la
Ética, puede escribirse a asesoriajuridica@profesionalesetica.org o llamar a los teléfonos de nuestra entidad.

©Profesionales por la Ética, 2009.
Reproducción autorizada con indicación de la fuente.
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Durante los últimos dos años miles de familias se han informado responsablemente acerca de las asignaturas de Educación para la Ciudadanía (EpC) y sus implicaciones. La negativa del Ministerio de Educación y de buena parte de las administraciones educativas a escuchar cualquier crítica y a dialogar para modificar el diseño adoctrinador de estas materias escolares, ha obligado a los padres a presentar más de 52 mil objeciones de conciencia, ejerciendo así sus derechos fundamentales.

3 PRESENTACIÓN
Casi 300 fallos judiciales de muy diversos tribunales han dado la razón a los objetores a EpC y,
por primera vez en la historia de España, el Tribunal Supremo (TS) se ha visto obligado en
fecha 11 de febrero de 2009 a dictar cuatro sentencias sobre la objeción de conciencia a
materias escolares obligatorias. 
Quedan aun muchos procesos abiertos y estas sentencias van a ser recurridas ante el Tribunal
Constitucional por entender que no protegen debidamente los derechos ciudadanos reconocidos en los artículos 16.1 y 27.3 de la Constitución Española y en los tratados internacionales sobre Derechos Humanos suscritos por España.
El movimiento cívico de objeción a Educación para la Ciudadanía constituye una realidad social creciente en defensa de las libertades ideológica, de conciencia y enseñanza. Los padres objetores
van a ser actores imprescindibles en cualquier debate de política educativa de ámbito nacional o autonómico.
Para tratar de ayudar a estos padres en la solución de las dudas prácticas que, después de
las cuatro sentencias del TS, se les van a plantear en la lucha por sus irrenunciables derechos
frente a esta EpC, PROFESIONALES POR LA ÉTICA, iniciativa de servicio de la sociedad civil, ha elaborado la presente Guía. Asimismo, seguirá brindando desinteresadamente, tanto a los
padres como a sus plataformas, los apoyos que en cada caso puedan requerir.

(Para ver la guía completa, visitar la web de Profesionales por la ética: http://www.profesionales-etica.org/

martes 3 de marzo de 2009

PLAN DE ACCION TRAS SENTENCIA T. SUPREMO


En el reciente Encuentro de Objetores a EpC, Jaime Urcelay, presidente de Profesionales por la Ética, presentó los instrumentos legales que ofrecen las sentencias del Tribunal Supremo para defender los derechos de los padres que han objetado a Educación para la Ciudadanía.
Plan de Acción:
1.- Corresponde a los padres la decisión última respecto a los medios e instrumentos legales a utilizar en defensa de sus derechos y libertades.
2.- Ante la Administración educativa estatal o autonómica podrán solicitar, de acuerdo con las sentencias del Tribunal Supremo sobre el derecho a objetar a EpC, la revisión de los decretos autonómicos que desarrollan la asignatura y en su caso retiren los libros de texto y materiales de carácter adoctrinador.
3.- Podrán instar a los responsables políticos y los legisladores de las respectivas comunidades autónomas a que reconozcan el derecho a objetar a EpC mediante normativa autonómica.
4.- Pueden presentar recursos de amparo ante el Tribunal Constitucional en el caso de las cuatro sentencias emitidas por el Tribunal Supremo respecto al derecho a objetar a EpC.
5.- En las comunidades autónomas sin fallos judiciales sobre el derecho a objetar o con fallos favorables a los objetores se podrán presentar recursos judiciales cuando exista denegación de la objeción por resolución administrativa de la comunidad autónoma.
6.- Se mantienen vigentes los recursos judiciales presentados contra los decretos autonómicos que desarrollan EpC en Andalucía, País Vasco, Cataluña, Extremadura y Castilla-La Mancha.
7.- Se pueden presentar recursos judiciales que anulen determinados libros de texto, materiales y proyectos educativos y actos concretos de adoctrinamiento escolar.
8.- Ante los centros educativos, se deberá exigir la programación de las asignaturas de EpC, así como el detalle de materiales didácticos que va a utilizar el alumno y el docente para impartirlas.
9.- Pueden permanecer fuera de clase de EpC los alumnos objetores amparados por fallo judicial o resolución administrativa favorable.
10.- Si los padres deciden que sus hijos vuelvan a clase de EpC, podrán solicitar información detallada de la programación, libros de texto y materiales didácticos que se vayan a utilizar para impartir este conjunto de asignaturas. Se informará a la comunidad educativa y a la opinión pública en general acerca de los libros de texto, materiales didácticos y actos adoctrinadores llevados a cabo por los centros educativos.

lunes 23 de febrero de 2009

ENTREVISTA "EL PAIS" 23/02/2009


"Nos vamos a plantar". Javier Ventas, ovetense, padre de cinco hijos entre seis y 15 años, no ha modificado su insumisión a la asignatura de Educación para la Ciudadanía, pese al fallo del Tribunal Supremo que deniega la posibilidad legal de objetar.

Ventas recurrirá y llegará "hasta el final, donde haga falta: el Tribunal Constitucional, el Tribunal Europeo o la ONU". En todo caso, matiza: "La sentencia sólo se pronuncia sobre cuatro objeciones". Su recurso está aún en el Alto Tribunal pendiente de sentencia, pero la doctrina del Supremo sobre este tema ha quedado bien clara.

Su primogénita, de 15 años, la única de sus hijos a la que de momento le afecta el caso, seguirá faltando a Ciudadanía. "En una sociedad como la nuestra, en la que conviven distintas visiones del mundo y de la vida, caben dos opciones: que convivamos sin que unos pretendan imponer sus ideas a los demás o que vayamos al enfrentamiento", afirma Ventas. "La respuesta la tienen ellos y dependerá de hasta dónde estén dispuestos a atacarnos", asegura, en referencia al Estado, este ovetense que se declara católico.

Ventas, ex profesional de la banca, y docente de formación, juzga que Ciudadanía es una injerencia ilegítima. "Ciudadanía es una invasión por el Estado de un ámbito, la educación de los hijos, que corresponde a los padres", y ello, según Ventas, y con independencia de los contenidos concretos que se impartan, no es asumible: "La asignatura abre una puerta para que el Estado -éstos o futuros gobernantes- pueda imponer a los ciudadanos una visión del mundo y de la vida que no tenemos por qué compartir".

Aunque discrepa también de los contenidos tras haber analizado cinco manuales: "La asignatura, tal y como está concebida, no se limita a abordar cuestiones legales, la Constitución, la democracia..., -todo lo cual sería perfectamente asumible, como ocurre en otros países-. Plantea una visión del mundo y de la vida que el Estado no tiene derecho a imponer. Sería lo mismo que si la Iglesia, como ocurrió en otras épocas, impusiese su visión del mundo a toda la sociedad", precisa.

Este padre de familia, involucrado en la plataforma Asturias educa en libertad, asegura que la sentencia del Supremo no le ha sorprendido ni frustrado. "No hay verdadera división de poderes y por eso poco podíamos esperar".

¿Qué harán las familias insumisas ahora? "Puede haber gente que se asuste y otros que estén dispuestos a llegar a la desobediencia civil y que no entreguen sus hijos al Estado, hagan lo que hagan las autoridades", afirma. "Si yo creo que esto es malísimo para mis hijos, no puedo transigir. Nos vamos a plantar. Estamos hablando de la defensa de derechos básicos recogidos en la Constitución y, aún de forma más clara, en la Declaración Universal de Derechos Humanos".

Para Ventas, la sentencia sólo se pronuncia básicamente sobre la legalidad. "Es un error plantear este debate como un problema legal. La legalidad la define siempre quien tiene el poder y por eso lo legal cambia según los sitios, las épocas y los Gobiernos. Aquí de lo que hablamos es de legitimidad, no de legalidad. Estamos debatiendo de algo más profundo: de la imposición por el Estado de una visión del mundo al individuo".

Las familias que rechazan la asignatura son muchas más, según Ventas, que las que han objetado. "Hay mucha gente que sabe que está siendo atacada en sus derechos fundamentales pero, por lo general, no nos gusta complicarnos la vida, salvo que nos afecte mucho. Pero aquí está en juego la dignidad de la persona. Nos la jugamos todos, no sólo los que tenemos fe. Si aceptamos que decida el grupo (la manada), y no el individuo, esto nos puede llevar al totalitarismo".

Los hijos de Ventas están matriculados en distintos colegios católicos concertados de Asturias. Para los padres insumisos, dice, la situación es más delicada en los centros privados concertados (incluso, los de confesionalidad religiosa) que en los públicos. "Los funcionarios de un colegio público no se deben a nadie. Pero los concertados dependen de la subvención. Las familias objetoras se están encontrando con más dificultades con algunos directores de colegios concertados que con los de los centros públicos".

No percibe, sin embargo, que su hija reciba el "rechazo expreso" de sus compañeros y asegura que "los profesores son respetuosos con la niña", pero admite que para ella "significarse en el grupo siempre es traumático". Y además pesan los perjuicios académicos: "Mi hija obtiene una media de notable y sobresaliente en sus calificaciones y ahora arrastra un suspenso en esta asignatura, lo que le baja la nota media, con el grave inconveniente que ello supone para cuando pretende acceder a la Universidad. Por eso muchos padres contrarios a Ciudadanía se han echado para atrás. Pero esto es porque sus convicciones son débiles. Los perjuicios académicos futuros para nuestros hijos por objetar dependerán de hasta dónde quieran apretarnos. Pero yo confío en que antes de que mi hija se encuentre en esa situación hayamos logrado una sentencia de otro tribunal que nos dé la razón".
HASTA AQUÍ LA ENTREVISTA.
MATIZACIONES:
1. En general está bien y supongo que es inevitable cierta dosis de manipulación.
2. A la pregunta "¿Ha habido mucha gente que se haya echado para atrás por la sentencia del Supremo?, yo respondí que eso no creía que hubiera afectado a muchos, pero que si alguien se había echado para atrás por esto era que sus convicciones eran débiles.
3. En la frase: "Si aceptamos que decida el grupo (la manada), y no el individuo, esto nos puede llevar al totalitarismo", yo dije "persona", con toda la carga filosófica y teológica que tiene esa palabra, y no "individuo" que hace referencia al individualismo egoísta, egocéntrico, sectario.

lunes 16 de febrero de 2009

II Encuentro de objetores de Conciencia a EpC


Fecha: Sábado, 28 de febrero de 2009

Lugar: Universidad Francisco de Vitoria

Pozuelo de Alarcón (Madrid)

INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES:


Teléfono: 620 46 61 75

jueves 12 de febrero de 2009

EXPLICACION DE LO INEXPLICABLE

“Como ha escrito Jon Juaristi,( La Actualidad Económica 12-02-09 )la objeción de conciencia es inobjetable. Es el derecho indiscutible a disentir de las leyes, por muy democráticas que sean, si contrarían las convicciones más íntimas”
Esto explica lo que tantos se preguntan ¿Cómo es que después de la Nota de Prensa del Tribunal Supremo (porque la sentencia todavía no ha salido) en la que parece que los padres no pueden Objetar a la Educación para la Ciudadanía, los padres siguen objetando.?
¿Cómo es posible, que después de tantas amenazas por parte del Ministerio de Educación, los hijos siguen sin entrar en clase?
¿Cómo es posible que los padres, que en principio parecen estar indefensos, le planten cara al Gobierno, con la decisión de recurrir al amparo del Tribunal Constitucional y si es necesario a Estrasburgo?
La explicación es que cuando se defiende la verdad de un derecho, en este caso el importantísimo del educar a sus hijos según sus convicciones, la verdad les defiende.
Bravo padres valientes. Os aplaudo. Ganareis la guerra y todos saldremos ganando con vuestra victoria, que generará padres valientes y responsables como lo fueron sus padres.

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Javier Ventas
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